¡Enhorabuena, Amin Maalouf!

Felicidades al jurado del Premio Príncipe de Asturias de las Letras por elegir para tan importante premio al gran novelista y ensayista Amin Maalouf. Autor de numerosas obras de inmensa calidad literaria, nos atrevemos a destacar la aportación de su libro Identidades asesinas, en donde -desde el compromiso- denuncia los fanatismos que provoca el hombre por razones étnicas o nacionalistas.
Amin Maalouf ha dicho: “La identidad ha de ser una ocasión para enriquecerse y no una excusa para hacer prevalecer una parte. Se trata de asimilar, de aceptarse, de tolerar”. Y así, desde el respeto y el crecimiento, este escritor libanés remarca la universalidad y la diversidad. Como el mismo dice, ‘identidad’ es lo que hace que yo no sea idéntico a ninguna otra persona. Todos nos componemos de múltiples pertenencias que por separado cada una de ellas nos une a un determinado grupo de personas, pero todas ellas en su conjunto forman nuestra propia identidad, y eso es algo único e irrepetible, nadie tiene la misma identidad, cada uno la adquiere, la da forma, la moldea… Hoy en día la identidad se resume al grupo al que pertenecemos, por eso decimos, por ejemplo, soy judío, soy árabe… y con esta afirmación ya de antemano presuponemos su religión, sus costumbres, e incluso tal vez le atribuyamos los crímenes que otros de su país o raza, hayan cometido.
También reflexiona Maalouf sobre el tema de la inmigración y plantea unas preguntas tan interesantes como ¿qué es lo que, en la cultura del país de acogida, constituye el bagaje mínimo que toda persona se supone que debe asumir, y qué es lo que legítimamente se puede discutir o rechazar? Y plantea lo mismo acerca de la cultura de origen de los inmigrados: ¿qué componentes de ella merecen ser transmitidos al país de adopción como una dote de gran valor, y que otros -qué hábitos y prácticas- deberían no serlo?
Cuando un inmigrante pasa a formar parte de otra sociedad, a vivir en ella, tendrá que aceptar una serie de normas, pero por otro lado también rechazará otras porque no sean compatibles con sus creencias, por ejemplo. Si el inmigrante siente que todo lo suyo es malo, y se siente rechazado e incluso humillado por el país de acogida, cualquier acercamiento que haga a él lo sentirá como un alejamiento de su país de origen, y por lo tanto reaccionará mostrando signos de su diferencia, relacionándose generalmente con gentes de su misma zona. Este es uno de los motivos de la creación de guetos en las ciudades, porque en ellos se sienten más cerca de su país y no están rodeados de una cultura que no les quiere.
Finalmente, el autor premiado reflexiona sobre el hecho de cómo suele concederse demasiado valor a la influencia de las religiones sobre los pueblos y su historia, y demasiado poco a la influencia de los pueblos y su historia sobre las religiones. Y opina que esta influencia es recíproca. Mientras que occidente evolucionó a gran velocidad, el mundo árabe se estancaba. En occidente, la sociedad modernizó la religión, pero en el mundo árabe las cosas no fueron así, tal vez porque no se modernizó la propia sociedad.
Ojalá sirva el reconocimiento literario para ser leído y comprendido por los excluyentes.
Julio 3rd, 2010 at 20:52
Me sumo a las felicitaciones. He leído el libro y una de las ideas principales es la influencia de los demás sobre nosotros, y nos dice que todos somos depositarios de dos herencias: una vertical que nos viene de nuestros antepasados, creencias, de nuestro pueblo, tradiciones… y la otra horizontal, que es producto de nuestra época, y afirma que hay un abismo entre lo que somos y lo que creemos que somos, porque si afirmamos con tanta pasión nuestras diferencias es porque cada vez somos menos diferentes.
En relación con esto último nos habla de la mundialización y la uniformidad. La mundialización podría decirse que tiene una serie de consecuencias positivas como los derechos humanos que son inherentes a todas las personas por el mero hecho de serlo, y con esta mundialización estos derechos humanos en ocasiones tan olvidados se extienden por todos los rincones de la tierra.
En cambio la uniformidad, posiblemente traiga más consecuencias negativas que positivas, ya que la uniformidad significa uniformidad en estilo de vida, costumbres, creencias, política, formas de pensar, y todo esto con el referente del modelo de vida americano, mejor dicho de Estados Unidos, y esto nos hace plantearnos que va a ser de las diversas culturas, de las diferentes lenguas ya que parece ser que no hay espacio para todas, y que con esta homegeneización−americanización tal vez se generalicen cada vez más las respuestas retrógradas y con ellas la violencia.
Julio 4th, 2010 at 20:31
Yo una cosa que me parece que es cierto, por mi experiencia claro está, es que cuando una sociedad ve la modernidad en la mano del extranjero tiende a rechazarla y a protegerse de ella. No sé lo que opináis vosotros
Julio 5th, 2010 at 17:46
Al hilo de lo que dice Paqui, añadiría que los medios de comunicación contribuyen a reforzar los estereotipos, esto se puede comprobar claramente e las películas made in USA, por ejemplo si aparece una alemán seguro que es una gente secreto, si los protagonistas vienen de turismo a España lo primero que verán será una corrida de toros, si sale algún francés será un malhumorado, y si sale un italiano será un mafioso, aunque también es cierto que al ser conscientes de esto, muchas veces ponen demasiado empeño en evitarlo, como un ejemplo que pone el propio Maalouf, si el malo es negro, el poli que lo detiene también lo será.
Julio 5th, 2010 at 19:22
La mundialización constituye una amenaza para la diversidad cultural, en especial para la diversidad de las lenguas y formas de vida.
La historia nos ha demostrado que cuando dos comunidades hablan lenguas distintas, su religión común no es suficiente para unirlas, siempre hay una que se quiere imponer sobre la otra, ya sea en la lengua, costumbres…, está comprobado que cuando a un pueblo o comunidad se le prohíbe usar su lengua esta reacciona con un gran fanatismo, porque la lengua es uno de los elementos más importantes en la identidad.
Pero no todas las lenguas son iguales, están jerarquizadas, está claro que la lengua más importante es el inglés, y esta bien que hay una lengua con la que se puedan entender personas de diferentes lugares y religiones, el problema es cuando esa segunda lengua se intenta superponer a la primera.
Otra de las reflexiones del autor premiado se centra en el hecho de cuando los habitantes de un país comienzan a tener la sensación de que pertenecen a comunidades distintas. Maalouf, igual que yo, se pregunta como hay que manejar esa realidad o si por el contrario hay que ignorarla.
Julio 6th, 2010 at 17:59
Creo que Chirif dice cosas con acierto. Pero no basta con decir democracia para asegurar el orden y la armonía, porque cuando una minoría esta oprimida, la libertad de voto no la saca necesariamente de su opresión, además muchas veces en nombre de la democracia y la libertad se han cometido terribles crímenes, esto es un ejemplo de cómo los más nobles principios pueden tornarse en peligrosas armas.
En definitiva, no existe hoy ni un solo país donde no sea necesario reflexionar sobre la forma de que puedan vivir juntas unas poblaciones distintas, sean locales o inmigradas.
Finalmente os traslado las palabras de conclusión de Identidades Asesinas para quien no lo ha leído:
“Se debería animar a todo ser humano a que asumiera su propia diversidad, a que entendiera su identidad como la suma de sus diversas pertenencias en vez de confundirla con una sola, erigida en pertenencia suprema y en instrumento de guerra. Especialmente en el caso de todas las personas cuya cultura de origen no coincide con la cultura de la sociedad, y habría que hacer lo posible para que nadie se sintiera excluido de la civilización común que esta naciendo, para que todos pudieran hallar en ella su identidad.”
Julio 9th, 2010 at 18:33
Yo pienso que la diversidad es muy bonita, y muy enriquecedora, no quiero un mundo donde todo sea igual, donde no notes si te encuentras en España o en Malasia, no quiero un mundo gris, quiero un mundo lleno de colores, para así poder coger de cada color lo que más me guste y crecer como persona y así un día sentirme realizada como persona, y porque la identidad de cada uno pienso que se compone de dos aspectos: el que heredas como consecuencia de tu familia, tradición, el ligar de donde vives, etc. y el otro, al mi parecer el más importante, es la identidad que te vas forjando, estudiando toda la vida, cogiendo un poco de cada cosa, de cada cultura, de cada religión.
Porque yo no quiero hacer de mi pueblo mi mundo, sino del mundo mi pueblo.