Acento social: te delatará.

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Es la tercera vez que hablamos de esta tema (ver nuestras entradas de 24 de marzo, 2007, y de 14 de febrero, 2009, en las categorías -respectivamente- de ‘Enseñanza, aprendizaje…’ e ‘Interculturalidad’). Y lo hacemos motivados por dos hechos que nos trasladaron, en su día, a este Observatorio sobre las consecuencias de que el acento social nos delate en una determinada situación; en este caso, para mal.

En el primer caso se trata de una denuncia que acaba de cerrarse de manera insatisfactoria para la demandante. El hecho sucedió ya hace unos años y en síntesis tuvo que ver con unas oposiciones de inglés para plazas de EOI donde una candidata, tras hacer un brillante ejercicio y su correspondiente defensa oral, fue suspendida porque -en palabras de la presidenta del tribunal: “Todo había estado muy bien, pero se le notaba mucho el acento gallego al hablar en inglés”.

El segundo caso versa igualmente sobre oposiciones. A raíz de la amplia convocatoria de plazas de Inglés para primaria en Andalucía el curso pasado, muchas opositoras decidieron presentarse en aquella Comunidad. Una de ellas, gallega, que había establecido residencia temporal allí, sufrió el acoso de otras concursantes durante las pruebas en un intento por dejar claro que no era andaluza y, al parecer, no “debía” presentarse en Andalucía. No fue menor la importancia de la posición del tribunal que, alertado por esta situación, se esmeraba en diseñar estrategias para indagar, desde la oralidad, la procedencia de los aspirantes. La chica también fue suspendida a pesar de un brillante actuación en la oposición.

Está documentado que el editor de Psychology Today experimentó sobre su teoría del contrato de matrimonio fundamentada en que el amor es un comportamiento aprendido y, aireada por la prensa su hipótesis de que es posible enamorarse comprometiéndose a aprender a amarse el uno al otro, recibió 300 cartas de candidatas. Su agente en Nueva York le dijo orgulloso que había rechazado a una de ellas porque en la entrevista había percibido que tenía acento extranjero (The Boston Globe, 2002). En Westfield, Massachussets, “…unas 400 personas firmaron una petición solicitando a representantes locales y estatales que se prohibiese contratar a cualquier maestro de primaria que hablase inglés con acento” porque, según ellos, “el acento se pega” (A. Lupo, 1992, ‘Accentuating the negative’, The Boston Globe, p. 19). El director de Westfield apoyó la petición (que implicaba el despido de una maestra puertorriqueña) alegando que nunca hubiese contratado a A. Einstein para dar clases en su colegio porque hablaba inglés con acento extranjero. ¡Menos mal que en el MIT pensaron de otro modo!

10 Responses to “Acento social: te delatará.”

  1. Maite Says:

    El acento es una carga cultural, una seña de identidad, y no cambia el significado, mientras que la entonación sí lo cambia. Cuando una lengua es franca, el acento no la acompaña… pero aun hay mucha resistencia. De hecho, este es un punto crítico entre el profesorado de idiomas. Déjame oir tu acento y te diré qué profesor eres, ya sabéis

  2. Moncho Daponte Says:

    Me llama la atención el tema y, la verdad, no me había parado a pensarlo. Pero ahora despierta mi curiosidad. Y es que toda mi vida me la he pasado admirando la forma de pensar y la de hablar y escribir de la gente, por eso ni me fijo en si tiene o si no tiene acento. Jamás, lo declaro sinceramente, me había parado a pensar en ello.
    Lo haré.

  3. Elvira Says:

    Mi acento puede delatarme??? Yo soy gallega,… y a mucha honra!!!
    El problema es que alguna gente considera que algunos acentos no están de “moda”, y por eso tratan de erradicarlos… , lo que no supone más que un cierto complejo de Inferioridad /Superioridad, dependiendo de por donde se mire… pero… ¿por qué tu acento tiene que ser mejor que el mío?… Por lo visto con “entendernos” no es suficiente.
    Que sufras acoso en Andalucía por tener acento gallego me parece de risa, que te marginen en Galicia aún más,… pero supongo que los opositores tienen que buscar cualquier tipo de fallo en el contrincante; como lo de ser funcionario parece que “mola” y hay pocas plazas para muchos candidatos,… pues nada, batalla de acoso y derribo… Lo que me parece más reprobable es que los miembros del tribunal puedan “calificar” a la gente por su acento…, es decir, que lo de la Igualdad, el Mérito y la Capacidad… ¿a quién se lo aplican?…
    En fin, que al final, y aunque nos pese, es el “mercado” el que marca las pautas.

  4. Begoña Chouciño Says:

    El acento forma parte de la identidad de una persona; cada zona o región es poseedora de un acento propio del que se benefician sus habitantes, y no consigo entender cómo eso puede representar un problema. Una vez más, presenciamos un ataque claro contra la pluralidad y la diferencia, en virtud de unas categorías que no tienen ninguna base racional y por las que unos salen más beneficiados que otros. Lo que existe es una gran diversidad y pluralidad de acentos y de lenguas, y todas tienen el mismo valor y es una riqueza que así sea; sin embargo, siempre habrá quien busque la homogeneización en base a un estándar ficticio. Bajo estos intentos de homogeneización normalmente se esconde la presión de un grupo que quiere seguir detentando el poder en una situación concreta.

  5. Lola Says:

    Pues que nos delate. Así al menos no habrá confusiones. Yo conozco a algunos que cambian de acento como de ropa interior. Ya sabéis, según para qué y con quién.

  6. Montse Says:

    Increíble esta noticia!!! que una persona pueda ser rechazada por tener “acento” es reprochable, como se puede ser tan prepotente como para decir que acento es el mejor, no sirve de nada todo lo demás o ¿será más bien una manera más de eliminar candidat@s en las oposiciones?
    La superioridad que demuestran con todo esto sólo refleja un cierto grado de xenofobia. Toda persona tiene un acento que le caracteriza forma parte de nuestra identidad cultural y eso no debería ser un hándicap, el intentar que seamos homogéneos no nos beneficia, sólo consigue que perdamos parte de nuestra identidad.

  7. José María Cepeda Says:

    Os cuento: Dando clases de Español para extranjeros en un centro privado de Alemania me encontré con la dura resistencia de varios alumnos, ya adultos profesionales, que no admitían de buen grado mi modelo fonológico de español (soy leonés) porque en nada se parecía al acento hispanoamericano que, según ellos, era el único que les importaba porque sus posibilidades de empleo estaban en un país del cono sur. Vivir para ver.

  8. María Isabel Says:

    En Las Palmas de Gran Canaria los Peninsulares son calificados de “godos” (sinónimo de prepotentes) y acusados de usurpar sus puestos de trabajo.

    En mis oposiciones de inglés en estas islas, me intimidó la inevitable revelación de mi acento gallego que fue en perjuicio de mi exposición.

  9. Silvia Says:

    Me da mucha pena que estas dos chicas no hayan sido valoradas justamente por su acento, demuestra una vez más de que en el tema de la diversidad linguística y cultural aún hay mucho camino que recorrer.

    Yo me fui hace muchos años a estudiar a Dublín y en mi círculo de amigos era la única gallega, ellos se metían mucho conmigo y me decían que parecía que “cantaba” cuando hablaba en inglés. En una de las visitas a casa hablando con mi madre me prguntó qué tal llevaba lo del inglés, yo le respondí que bien, que no tenía ningún problema para comunicarme pero que el único “problema” era mi acento gallego. Ella me miró sorprendida y me dijo “pero hija, eres gallega, qué acento vas a tener??
    Hace mucho tiempo de esta anécdota pero nunca lo olvidaré pq la cara sorprendida y la pregunta de mi madre me hicieron ver la luz y aprendí a valorar lo que me hacía diferente.

  10. Jose Antonio Trigo Says:

    Prejuicios… todos los tenemos y a todos nos influyen. Al menos deberíamos ser conscientes de su existencia y de su naturaleza social. De esta forma les daríamos la importancia que tienen, que es muy relativa. Desgraciadamente aún hay gente que no está acostumbrada a eso de la reflexión y el pensamiento crítico… allá ellos.

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