Bilingüismo y demencia senil

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Hay un gran interés científico, y también una cantidad cada vez mayor de literatura especializada, sobre cómo factores del estilo de vida como la actividad física, la educación y las relaciones con otras personas, pueden ayudar a construir una “reserva cognitiva” que será útil en los últimos años de la vida. Un grupo de investigadores canadienses ha descubierto que el bilingüismo puede retrasar en cuatro años la aparición de síntomas de demencia senil frente a las personas que sólo hablan un idioma. El estudio fue realizado por el Instituto de Investigación Rotman del Centro Baycrest de Investigación del Envejecimiento y el Cerebro de Toronto
Estamos bastante deslumbrados con los resultados. Nuestro estudio descubrió que hablar dos lenguas parece estar asociado con un retraso de cuatro años en el comienzo de síntomas de demencia, comparado con quienes hablan una sola lengua“, señaló en un comunicado Ellen Bialystok, principal investigadora de un equipo multidisciplinar que incluye al psicólogo Fergus Craik, una autoridad mundial en cambios vinculados a la edad en los procesos de memoria, y al neurólogo Morris Freedman, una eminencia en el estudio de los mecanismos que subyacen en la discapacidad mental causada por enfermedades tales como el Alzheimer.
Los investigadores habían realizado estudios anteriormente que ya mostraban que el bilingüismo mejora la atención y el control cognitivo tanto en niños como en adultos.
El equipo de la doctora Bialystok examinó los historiales de 184 pacientes entre el 2002 y el 2005 con problemas cognitivos. De ese grupo, 91 hablaban una sola lengua y 93 eran bilingües (principalmente polaco, “yiddish” -el dialecto de los judíos de Centroeuropa-, alemán, rumano y húngaro). Del total, 132 pacientes cumplían los requisitos para ser diagnosticados con probable Alzheimer mientras que los restantes 52 sufrían otros tipos de demencia.
Entre el grupo de una sola lengua, la edad en la que comenzaron los síntomas de demencia fue a los 71,4 años mientras que entre el grupo bilingüe se estableció a los 75,5 años. Los investigadores señalaron que la diferencia se mantuvo incluso cuando se consideraron los posibles efectos de diferencias culturales, inmigración, educación, empleo y sexo.
Los autores del estudio trabajan ahora en uno nuevo, continuación del primero, que examinará otros aspectos del bilingüismo con relación a la aparición de la demencia senil. Planean hacer entrevistas y evaluaciones cognitivas a pacientes bilingües y monolingües en la Clínica Baycrest de la Memoria, y efectuar su seguimiento durante varios años.

6 Responses to “Bilingüismo y demencia senil”

  1. Cristina Arroyo Says:

    Uff! No sabéis cuánto me alegro de ser bilingüe. Supongo que al saber estas noticias los pocos monolingües que quedan por el mundo dejarán de serlo rápidamente, no?

  2. Fito Says:

    Está científicamente demostrado que toda actividad humana que evite la rutina provoca que las conexiones cerebrales (dentritas) entre las neuronas se mantengan y por lo tanto retrasen el deterioro cerebral y su envejecimiento. No es que se mueran, es que simplemente no se conectan.
    De hecho se aconseja aprender habilidades nuevas a partir de los treinta años para fomentar que se creen nuevas conexiones entre las neuronas sobre todo entre las personas que llevan una vida excesivamente rutinaria.
    Por lo tanto ¡adelante! a aprender otra lengua o perfeccionar alguna que tengamos un poco olvidada.
    Esto debería de entrar dentro de la sección de “los propósitos para el nuevo año”
    Por cierto, hay una presentación en Powerpoint que se llama “Pilates cerebral” que abunda en este tema.

  3. José Manuel Says:

    Pare no dejar lugar a dudas. Sin embargo, recuerdo haber propuesto hace tiempo el aprendizaje de un idioma (o mejora de alguno ya aprendido) entre las materia a impartir en el “cuarto ciclo” (universidad de mayores) y no se aceptó. Cosas que hay que ver y sufrir. Gracias Fito

  4. Javi F. Ortega Says:

    Hay 4 años y un mes de diferencia a la hora de detectarse los síntomas. No parece un dato concluyente.

  5. Una amiga Says:

    El término demencia deriva del Latín “demens, dementatus” que significa “sin mente”. Este trastorno cerebral deja a la persona con unas habilidades muy reducidas para su actividad diaria, debido a la degeneración progresiva de las neuronas. Así, la zona del cerebro donde se encuentra la memoria y las funciones cognitivas alteran el entendimiento, el habla, el juicio, el pensamiento, la orientación … y aunque estas dolencias no se deterioran simultáneamente, es un proceso continuo.

    Sin duda alguna, el estilo de vida de cualquier individuo, la actividad física, la educación y la relación con las personas marcan un precedente que se plasmará a posteriori si sufre esta enfermedad degenerativa: las rutinas diarias y ejercicio adecuado mejora la circulación y aporta más riego al cerebro; lecturas y otros hábitos culturales retrasan la pérdida de la memoria; y las relaciones sociales con amigos y familiares estimulan el recuerdo.

    Si la demencia no puede curarse ni recuperar las partes dañadas del cerebro del enfermo y sólo la medicina tiene la posibilidad de administrar una serie de fármacos que pueden hacer disminuir los síntomas, podemos deducir que esta demostración científica “… Nuestro estudio descubrió que hablar dos lenguas parece estar asociado con un retraso de cuatro años en el comienzo de síntomas de demencia, comparado con quienes hablan una sola lengua” se convierte en un argumento sólido tanto para la Ciencia Lingüística como para la Médica para potenciar, aún más, desde temprana edad el estudio de lenguas extranjeras.

  6. José Manuel Says:

    Gracias a todos por vuestros comentarios. Nuestra amiga anónima, muy ilustrada por cierto, nos deja el rayo de esperanza iluminando los aprendizajes precoces de idiomas. No estoy yo tan seguro de que por mucho madrugar amanezca más temprano.

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