Educación lingüística como actividad humana

La naturaleza de los conocimientos en enseñanza, aprendizaje y evaluación de lenguas involucra no sólo a personas –estudiantes y profesores– sino también al currículum. Y, desde una perspectiva constructivista y crítica, la naturaleza del conocimiento curricular debe abordar interrogantes del tipo:

  1. ¿Qué interés tiene una nueva lengua para el estudiante en relación con sus experiencias, sus perspectivas y la construcción de sus estructuras conceptuales?
  2. ¿Qué interés tiene en relación con los problemas sociales de su entorno?

Las respuestas a interrogantes de este tipo nos dan pie para pensar en los conocimientos constitutivos en educación lingüística en la dirección de concebir las lenguas como uno de los elementos esenciales de la cultura de la postmodernidad. En síntesis:

  • Un idioma (y mejor dos o tres) es mucho más que una disciplina formal.
  • Los idiomas constituyen una de las formas básicas de conocimiento que permite comunicar, interpretar, predecir y conjeturar en la nueva sociedad de la información y de las tecnologías avanzadas y en la sociedad del conocimiento.
  • Educar a la sociedad en la apropiación efectiva de varias lenguas, consiste en mucho más que enseñarles algo de idiomas. Es una cuestión más complicada, y sus problemas y soluciones son bastante más desafiantes.
  • Este tipo de educación, lingüística y social, requiere una atención fundamental a los “valores” que conllevan las lenguas y sus usos, y el reconocimiento de la complejidad de educar a los niños, jóvenes y adultos en esos valores y usos sociales. Para decirlo más brevemente: no es suficiente con ‘enseñarles’ idiomas; necesitamos ‘educarlos acerca de’ las lenguas diferentes, ‘a través de’ otras lenguas y ‘con’ esas nuevas lenguas.

En este sentido, el punto de vista axiomático de los conocimientos en idiomas como estructura (visión estructuralista), o la visión de las lenguas como herramientas útiles (visión pragmatista), se enfrentan hoy a una nueva atalaya desde la que la educación lingüística contempla la naturaleza de sus conocimientos como actividad humana. Expresado en términos condicionales:

  • Si la educación en lenguas se centra en determinados contextos de una realidad sociolingüística y sociocultural, constituidos por personas y por elementos de tipo lingüístico, comunicativo y cultural; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una disciplina humana.
  • Si estas personas permanecen unidas y realizan actividades comunes, atendiendo a finalidades e intenciones determinadas socio-culturalmente por instancias y contextos externos a ellas mismas; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión teleológica e ideológica.
  • Si estas finalidades e intenciones tienen que ver con el deseo de compartir y transmitir una (inter)cultura, de relativizar y contrastar las normas y valores predominantes en un determinado sistema de comunicación social para incorporar adecuadamente a los subsistemas productivos y culturales los nuevos valores resultantes; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión sociopolítica.
  • Si, para estas finalidades, la participación en estas actividades supone desarrollar ciertos tipos de interacciones comportamentales, afectivas y cognitivas; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión comunicacional y psicosocial.
  • Si los sistemas propios de esta dimensión comunicacional mantienen entre sí un cierto grado de planificación, ejecución y evaluación dentro de sistemas organizados (aulas, centros educativos, sistema educativo); entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión organizativa e institucional.
  • Si en los diferentes niveles de organización institucional los procesos lingüísticos de comunicación en una nueva lengua se establecen en relación con contenidos de diversos tipos (conceptuales, procedimentales, actitudinales, transversales, etc.) favorecedores de una apropiación lingüística comprensiva y atenta con la diversidad; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión curricular.
  • Si la actividad generada por la educación lingüística se encuadra dentro de los límites de una profesión de la práctica para una determinada acción de intervención; entonces, la naturaleza de sus conocimientos es la propia de una dimensión profesional.

6 Responses to “Educación lingüística como actividad humana”

  1. Mariña Says:

    La escuela supone una “primera oportunidad” que se le da a cada individuo para desarrollarse como persona e integrarse en la sociedad. Creo que se debería tratar, pues, de buscar estructuras más flexibles y coordinadas, crear jornadas más integradas, e intentar mejorar la calidad de la educación (una educación EN distintas lenguas) sirviéndonos de las experiencias exitosas que podemos encontrar en las distintas Comunidades Autónomas y en otros Estados Miembros. Todo esto no sólo como ejemplo para poder salir de la “crisis” de nuestro sistema educativo (que considero no tiene en cuenta todas estas dimensiones que se mencionan en el artículo, al menos en la práctica), sino también como estímulo en la participación y en la creación de más programas innovadores a nivel tanto estatal como europeo. Un permanente diálogo con las administraciones educativas imagino que es un primer paso para lo que, con paciencia y dedicación, puede suponer una mayor integración de los distintos países europeos en un marco plurilingüe e intercultural.

  2. JoséManuel Says:

    Y empezando, ¿no crees Mariña?, por un pacto educativo duradero en cada Estado miembro que pueda conducir a políticas de harmonización entre los sistemas educativos de la UE. En Finlanda, desde finales de los setenta, solo se han hecho pequeñas adaptaciones estructurales a su Ley de Educación… y no les va tan mal. En otros países, y tú sabes en cuál estoy pensando, cada vez que gobiernan unos u otros el primer objetivo es la Educación…

  3. susi Says:

    Espanta pensar que debemos abordar todos y cada uno de los aspectos que implica cada dimensión de la actividad lingüística.
    Si los abordo desde el punto de vista del sistema educativo, entiendo que las responsabilidades deben estar distribuidas. No debe estar en manos del profesorado la decisión del currículo de un idioma, pues es algo que implica decisiones de tipo ideológico, y, en consecuencia, un proyecto de ciudadano y de sociedad que pertenece al ámbito del consenso social.
    Crear un currículo es uno de los retos más impresionantes para una sociedad: qué enseñar -estructuras, manifestaciones de la cultura, creencias y mitos de una sociedad…- para qué enseñar -¿qué van a hacer con las lenguas aprendidas los ciudadanos de mi sociedad? ¿comunicar desde un concepto etnocéntrico? ¿comunicar desde la igualdad? ¿y si pierden sus valores en el contacto con los otros? ¿queremos hablantes de idiomas o ciudadanos del mundo que pueden, son capaces de comunicar?… si seguimos con el cómo enseñar, no pasa nada, es más fácil.
    Crear currículo es una de las tareas más importantes para un país.
    Os aseguro que aunque cambiemos de ley con cada gobierno, como en el s. XIX, no es posible hacer un currículo tan casposo como el actual.
    Y después del currículo viene todo lo demás. ¿Cómo llegar a los profesores? ¿qué es de nuestra formación inicial?
    Es mucho ¿verdad?

  4. JoséManuel Says:

    Pues ya lo decía muy bien Stenhouse, que de estas cosas entendía bastante y muy bien: “No hay desarrollo curricular sin desarrollo profesional del profesorado”. La cuestión es la del huevo y la gallina…
    Es verdad, Susi, es mucho… Tal vez demasiado para la gratificación social que tendremos siempre. Pero ¿quién dijo que ésta era una profesión fácil? Ya sé… los ignorantes y los malintencionados que sólo quieren ver el tiempo libre que permite… por parte de quien lo emplea mal, claro está. No es nuestro caso, Así que ánimo y a no bajar la guardia que te veo algo pesimista…

  5. JAVIER Says:

    La formulación de las preguntas de este artículo son las que suscitan la reflexión posterior y es por esto me permito la licencia de reformularlas para exponer la actitud que tenemos que manifestar los docente ante los retos educativos.
    * Mostrar el interés que tiene una nueva lengua para el estudiante en relación con sus experiencias, sus perspectivas y la construcción de sus estrucras conceptuales.
    * Hacer patente la importancia de la nueva lengua tiene en relación a los problemas sociales de su entorno.
    Es elemental que hay que mostrarles el camino y que ese camino, a poder ser, tenga muchas flores. ¡Ésa es la labor del docente!
    Que la consideración social del docente esté bajo mínimos no nos tiene que preocupar a los que estamos comprometidos con la tarea educativa, por lo tanto ¡ánimo Susi!
    Por otro lado, hay gigantes contra los que es difícil luchar porque invariablemente se convierten en “molinos de viento”. Espero que la cordura aterrice de una vez por todas y se llegue al tan esperado consenso sobre la educación. Esto nos ayudará muchíiiiiiiiiiiiiiisimo, como bien dice José Manuel.

  6. BABIA Says:

    Muy buen post mirare el blogs y alguna noticia más por que tiene pinta de interesante. Buen trabajo. Me gustaria enseñaros la zona donde yo vivo en España que es Babia y esta declarada Reserva de la Biosfera. Podeis ver todo la información sobre esta región en la pagina infobabia.com. Un saludo a todos

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