‘Neo-English’ y una Europa intercultural
Hacia finales del siglo XX, una cuestión emerge de manera inequívoca en la dimensión europea. Resueltas y superadas las previsibles dificultades de una moneda única (el euro) para todos los europeos, nuestra seña de identidad en lo lingüístico y en lo cultural no puede reflejar esa misma decisión: la Europa de la moneda única no va a ser la Europa de una lengua (y cultura) franca única. Las lenguas, aún siendo francas, son en esencia los vehículos contenedores que transportan determinadas culturas. Y la lengua franca más instalada hoy en la realidad económica, social, cultural, educativa, política, etc. de Europa es el ‘neo-English’: un gigantesco contenedor de la cultura de la globalización mundial que circula (¿inocentemente?) por todas las vías de comunicación europeas. Esa gran comunicación franca, monolingüe y, en consecuencia, monocultural, es justamente lo que no se acepta como seña de identidad de una Europa plural, garante y defensora de su riqueza patrimonial en lo lingüístico -y, especialmente, en el inmenso potencial semiótico que ofrecen sus lenguas neolatinas-, y de una Europa intercultural, garante y defensora de su patrimonio cultural (también de inmenso valor en la diversidad de las culturas latinas), firme creyente de valores anclados en la tolerancia, la flexibilidad, la transparencia, la igualdad, la libertad, o la unidad de diferencias.
De ahí que los productos desarrollados por la División de Política Lingüística de Estrasburgo centren su atención, desde estas señas de identidad, en la potenciación de la pluralidad lingüística y en la fuerza de la acción intercultural. Un desarrollo que está permitiendo promover un cambio en el éthos y cultura de la ciudadanía europea a través de un proceso de auto-transformación colectiva y reflexión y revisión crítica de la propia realidad educativa, en virtud de los actuales modos de planificación y estatus de estas lenguas en los diversos currícula, así como de aquellos resultados que, en el mundo de las familias profesionales y en el de la cultura, el arte, el ocio, etc. son hoy día fácilmente observables y resultan determinantes para no confundir el concepto de “Unión Europea” con el de “unificación lingüística y cultural de Europa”.
Octubre 22nd, 2006 at 17:30
El “Libro Blanco sobre la educación y la formación”, que sale del estante del marco general de la Cooperación entre Estados Miembros en materia de Educación, Formación y Juventud, supone un apoyo por parte de la Unión Europea a los Estados Miembros al pretender ser un bastón, no sólo para el ámbito educativo sino para la sociedad en su conjunto, en el pedregoso camino del cambio hacia una sociedad cognitiva.
La inmersión en esta nueva sociedad a raíz del avance vertiginoso de las Técnicas de la Información y la Comunicación, supone un peregrinaje más difícil si cabe para nosotros, los europeos. No podemos pasar por alto el hecho de que, al tiempo que nos sumergimos en esa sociedad, nuestra diversidad lingüística y cultural -nuestra arma más poderosa- no tiene por qué desaparecer enterrada bajo las pisadas de la globalización siempre que mantengamos viva nuestra conciencia de identidad. La resistencia europea, la creación de una contracultura pensando en una Europa “in linguis multis”, es la mejor defensa de nuestro gran patrimonio cultural.
Octubre 22nd, 2006 at 20:16
Me encanta tu comentario! No se puede entender la interculturalidad, y por eso tantos la rehuyen, sin tener interiorizada la vivencia de una conciencia identitaria.
Noviembre 1st, 2006 at 22:28
Cada vez me convenzo más. Nos encontramos ante una enorme paradoja, la que encierra todo un discurso institucional que nos envuelve y quedistorsiona los mensajes que encierra.
Por una parte promoción de saberes para el desarrollo personal del individuo, para el funcionamiento óptimo de la sociedad, para una sociedad del conocimiento, para un desarrollo económico sostenible….
y esto al lado de un discurso “contra” una lengua franca “dominante” el inglés… pero si resulta que la economía “habla” en inglés … ¿de que se trata realmente?
Noviembre 2nd, 2006 at 11:50
De que la economía, el poder, no hable Inglés ni ninguna otra lengua dominante. De que se exprese en el respeto a la pluralidad y a los derechos de las minorías dominadas. Simple, ¿no?