Aprendizaje lineal y no-lineal

classroom19th.jpg

Aprendizaje lineal:
Lo conoces bien: el conocimiento escolar de la lengua predeterminado por un autoridad central y ‘dispensado’ en formato lineal a una audiencia cautiva con el soporte de libros de texto, y prácticas de gestión curricular mecanicistas. El foco es la ‘enseñanza’, no el ‘aprendizaje’, por vía transmisiva de saberes bajo secuencias controladas: todos reciben el mismo contenido bajo un mismo formato. Y la Unidad 2 empieza cuando se ha dado por concluida la Unidad 1.
Aprendizaje no-lineal:
En nuestro desarrollo evolutivo natural el aprendizaje lineal no existe. Adquirimos una lengua, o más de una, por interacción natural en su contexto ambiental, como medio de apropiación cultural. Así funciona nuestro cerebro (desde el impulso del LAD –ingenio de adquisición lingüística) y nos permite, además, la libertad de experimentar (por ensayo y error, por descubrimiento, aprendiendo al hacer y no tanto al decir) de manera ‘individual’ las percepciones sociales y psicológicas vinculadas al desarrollo verbal. Funcionamos en ‘red’ no en ‘línea’. Nuestro entramado de redes neurológicas nos lo permite. Y todo entramado en red combina dos elementos: enlaces y nodos. ¿No es Internet una cierta réplica del funcionamiento de nuestro cerebro?
¿Podemos seguir manteniendo un aprendizaje lineal en la era de Internet y de comunidades de aprendizaje (virtuales, presenciales o semipresenciales)? Nuestro alumnos aprenden idiomas en una sociedad de redes. Vivimos en una sociedad del conocimiento donde éste se construye y se desarrolla mediante competencias de ‘transferencia’ en red. El trabajo en red lo cambia todo, incluso el estilo vivencial de aprender.
¿Sigue teniendo sentido el aprendizaje lineal? Tú dirás…

11 Responses to “Aprendizaje lineal y no-lineal”

  1. Minina de Cheshire Says:

    ¿Lo ha tenido alguna vez? Si lo que nos interasa es un aprendizaje acumulativo tal vez sirva de algo, “Tanto sabes, tanto vales…” Pero para un aprendizaje funcional no es que no tenga sentido en el s.XXI, es que nunca ha tenido sentido y nunca lo tendra. Es la escuela quien se queda al margen. Los seres humanos en tanto que seres sociales vivimos en red. Como la tela de araña o como la ZDP (Zona de Desarrollo Próximo) de Vygotsky. Somos los docentes, son los libros de texto, los que optan por una estrategia lineal que, cuando tiene éxito tan sólo sirve para pasar examenes.
    La memoria puede funcionar linealmente (aunque normalmente no lo hace) pero el aprendizaje NUNCA. A ver si de una vez por todas los que estamos en el mundo de la educación nos “aprendemos” la diferencia.

  2. José Manuel Says:

    Gracias, Minina. Yo creo, sinceramente, que para que todos los que estamos en el mundo de la educación nos “aprendamos” la diferencia, antes tienen que aprenderla los formadores del profesorado. Y lo veo crudo. También deben aprenderla los evaluadores del profesorado: me refiero a quienes, en el sistema público, actúan en tribunales y les conceden o deniegan las plazas de acceso a los cuerpos docente. Nunca supe donde estaba y está su formación para ejercer esa responsabilidad… Y tú sabe bien que abundan los ‘lineales’, lo que implica que optan por atribuir plazas a los afines ¿o no? Y ya está: pescadilla que se muerde la cola.

  3. Raquel Says:

    ¿Y qué tipo de aprendizaje recomendariais a esta parlamentaria?

  4. Shamefaced Says:

    Hasta hace dos o tres semanas, me sentía inclinada por toda la escuela que viví y que en resumidas cuentas lleva el calificativo de “tradicionalista”. Supongo que lo hacía, porque conmigo había funcionado, o eso creo, si bien admito que en el aprendizaje de las lenguas extranjeras, hubo mucho trabajo voluntario por mi parte, pues me sentía muy motivada.
    Lo cierto es que los tiempos han cambiado, y yo también, gracias a la magnífica obra “Formación en Didáctica de las Lenguas Extranjeras”, que me ha permitido vislumbrar lo ciega que estaba. Todavía estoy aturdida y me siento como saliendo de la oscuridad tras haberme quitado la venda de los ojos que he llevado puesta durante… demasiado tiempo. Pero me siento más aliviada por decirlo, por admitir que estaba equivocada y que tenía que empezar a cambiar.
    Escribo estas líneas para disculparme por mi ignorancia y para decir que sin lugar a dudas, intentaré que mis aulas sean más flexibles de lo que pensaba llegarían a ser y que dejaré que los protagonistas sean mis futuros alumnos y no yo, pues lo importante es lo que ellos aprenden y no lo que yo enseñe.
    Me atraen las TIC’s y entiendo su importancia en los días que corren y en los que correrán, porque está claro que no hay nada fijo y al igual que ocurre con las teorías, lo que hoy es dogma de fe, puede en un futuro verse sustituido por algo más acorde con los tiempos que corran y que echen por tierra lo actual, del mismo modo que hoy en día, el aprendizaje lineal no tiene cabida.
    La forma de aprender ha cambiado. Ahora toca cambiar la forma de enseñar.

  5. José Manuel Says:

    Hola Raquel,
    Yo le recomendaría que se vuelva al colegio y deje el escaño. Y una vez en el colegio que analice las prácticas de aula semanalmente con ayuda de una mirada externa (otra compañera, un tutor…). Hay instrumentos para eso. En fin, que cuide su desarrollo profesional y después tal vez esté en mejores condiciones de volver a la política.

  6. José Manuel Says:

    Hola “shamefaced”. Como empleas el femenino, entiendo que tras un alias tan sorprendente se encuentra una profesora o futura profesora con conciencia de vivir el cambio pero con cierta timidez para reconocerlo en público. Sólo cabe animarte a perder los miedos que todo cambio significa y decirte que si no es público no hay cambio, porque un cambio transformativo exige actuar en un medio que no es ‘íntimo’, sino compartido y visible; es ‘público’.
    Aprender a desaprender es una necesidad vital en el mundo educativo envuelto en una sociedad que no es estática: es muy dinámica, por suerte. Y el tirón que produce en la escuela es un reto cotidiano. Por eso toca aprender a desaprender cómo enseñabas y plantearte aprender a hacerlo de otro modo. Gracias por tu comentario y por dejárnolos aquí. A muchos y a muchas les puede servir de ejemplo tu actitud. Saludos

  7. Cristina Morillo Fernández Says:

    Es cierto, nuestro cerebro ha sido creado para aprender de manera natural, a través de la intuición, de la interacción natural…Es la mejor manera de aprender un idioma; por algo cuanto más joven seas, mejor aprendes un idioma. Se aprenden sin apenas darte cuenta de ello, convirtiéndote en una persona “bilingüe”.
    Por supuesto que hay un “aprendizaje en red”, inconscientemente vivimos en una sociedad de “red”, aunque mucha gente no lo quiere ver, ni aceptar. Creo que el aprendizaje de red es igual al aprendizaje a través de los libros, por lo que continuamos en un aprendizaje lineal.
    Tengo la esperanza de que poco a poco esto cambie. Las nuevas generaciones de profesores veremos más allá de lo lineal, porque cada día tenemos más información a nuestro alcance y la realidad. Contamos con cantidad de paginas webs con grandes docentes que se encargan de abrirnos los ojos. Saludos!!!

  8. José Manuel Says:

    Bueno, creo que justamente a través del aprendizaje en red tratamos de evitar seguir con el estilo lineal. Otras cosa es que, eso es cierto Cristina, a veces son los mismos perros con diferentes collares. Eso es lo malo. Yo advertiría, al hilo de lo que dices, que tengamos ojo con eso de que, como tenemos mucha información en nuestro entorno, el esfuerzo ya no debe ser tanto: atención, mucha información no construye mejor el conocimiento… Y la sociedad del conocimiento no es la sociedad de la información. Graciñas por tu comentario

  9. Raquel Says:

    Me quedo más tranquila al saber que la parlamentaria (psicóloga para más inri) ya fue destituida del cargo.

  10. Fito Says:

    Es importante comenzar a romper con el aprendizaje lineal en las aulas a todos los niveles ya que no desarrolla algunas competencias básicas para la formación de la persona.
    Creo que los alumnos ya no son unos ordenadores 386 de los años 90 que trabajaban con el material que el equipo tenía en su disco duro o en el mejor de los casos en unos disquitos de plástico.
    Nuestros alumnos siempre fueron ordenadores de altas prestaciones conectados a Internet y, por tanto, con unas enormes posibilidades.
    Lo que pasa es que antes solo los “utilizábamos” para ordenar el conocimiento por orden estricto, valga la redundancia.
    Ahora nos empezamos a dar cuenta de que tienen un sistema operativo con 20 pantallas abiertas a la vez, cuando menos, y conectados en red.
    Pues bien, para sacarle partido a estos ordenadores por lo menos debemos tratar de mejorar nuestras prestaciones docentes y así aproximarnos a los “equipos” que estamos tratando de gestionar como profesores.

  11. José Manuel Says:

    Una analogía un poco ‘fuerte’ pero, sin duda, efectiva para animar a toma conciencia de ello. Muchas gracias por tu aportación. Saludos.

Leave a Reply