Seguridad e inseguridad lingüística

La entrevista “Elogio del plurilingüismo” que la periodista Araceli Ortiz de Urbina hacía a Joseph Poth -director de la división de lenguas de la UNESCO en abril de 2000 en Le Courrier de l´Unesco-, contiene algunos fragmentos que nos permitimos reproducir aquí para una reflexión crítica sobre la situación actual, y para preguntarnos en que hemos avanzado ante los elogios y la promoción del plurilingüismo. Interrogado sobre cómo salvar a las lenguas minoritarias, dijo en aquel momento:
«Una lengua permanecerá en peligro en tanto que no se la introduzca en un programa educativo. Si se le reconoce el estatus de lengua de enseñanza… todo un “sistema de salvamento” se moviliza. Retoma el circuito de la vitalidad. Está salvada.»
Y mas adelante, interrogado sobre los inconvenientes del bilingüismo,
encontramos:
«El monolingüismo es muy reductor. No permite ver el mundo más que a través del prisma limitado de una sola lengua, aún cuando sea universal. Y es además dominador, pues, los locutores que pueden permitirse el hecho de seguir siendo monolingües son aquellos que proceden de países cuyo poder cultural, político, económico y militar es aplastante.
… el monolingüismo contribuye a la “inseguridad lingüística”, concepto nuevo que refleja una realidad muy antigua. Realidad de la que, en la UNESCO, somos testigos en las reuniones internacionales. Los participantes cuya lengua materna está poco extendida suelen permanecer callados. Tienen excelentes ideas pero no se atreven a expresarlas porque se sienten incómodos utilizando las lenguas oficiales de la Organización. Aquellos cuya lengua materna es internacional son realmente unos privilegiados. Es injusto.»
Agosto 25th, 2007 at 21:49
Es una observación tremendamente acertada y que coincide con la realidad. Me ha pasado muchas veces, ese sentimiento de incomodidad, de miedo a “meter la pata” que te obliga a dejar de aportar ideas por temor a no tener “the right accent” y muchas veces el coloquio está dominado por personas más mediocres pero que tienen la suerte de poder expresarse en su lengua materna. Más que incluir una determinada lengua en el curriculum escolar (sería imposible incluirlas a todas) se debería fomentar dentro de la clase de lengua extranjera la comprensión interlingüística ya que puede resultar muy divertido y muy útil contestar en tu lengua materna y comprender en varias lenguas extranjeras.
Agosto 26th, 2007 at 13:20
A mi también me ha ocurrido y me ocurre en las reuniones internacionales. ¿A quién no? Si la reunión es entre hablantes de muy diferentes lenguas y se desarrolla en neo-English como lengua franca caben 2 opciones: que todo marche bien y agradablemente, sin inseguridad, porque en ella no participa ningún inglés o americano. Entonces todo rueda bien. La opción en la que haya uno o más hablantes de Inglés, como lengua propia, se va a freir gárgaras porque enseguida todo se monopoliza en su entorno y todo está pendiente de girar en torno al astro rey. Pero hemos asumido, tal vez por falta de reflexión y madurez lingüística, que nuestro papel de ’subordinación’ es ese y nos resignamos. Estoy por la educación en la intercomprensión lingüística. La División de Política Lingüística tuvo un momento (no hace mucho) de atención (y financiación) al tema, pero tiró la toalla. Y sabes ¿por qué? Se encontró con la resistencia del propio profesorado de idiomas, sobre todo los de francés que no querían asumir la diferencia curricular entre una lengua de comprensión + producción (obviamente el inglés, ya sin solución de continuidad) y otras (francés, español, italiano, portugués, etc. para fines exclusivamente comprensivos. Hay trabajos de investigación (tuve la honra de asesorar uno de ellos) que lo demuestran así. Gracias, Irupé, por tu grato comentario.
Agosto 29th, 2007 at 0:06
Conozco bien por experiencia la injusticia a la que se refiere J. Poth en su artículo. Uno puede estar aprendiendo y usando un idioma extranjero durante décadas. En una reunión de altas decisiones, los que tiene ese idioma como el suyo, acaban dominando las negociaciones. Lo saben bien la Cámaras de Comercio de muchos países. Pero que yo sepa sólo la francesa obligó a sus asociados a hablar en francés en territorio nacional en reuniones con miembros de otros países de habla inglesa. “Que les pongan intérpretes si quieren negociar en Francia” fue la consigna. Algo que me parece “justo”.
Septiembre 1st, 2007 at 1:25
Gracias, amiga Lidia, por tu amable comentario. Conocemos el tema de Francia, más enérgico hace unos años que ahora mismo, sin duda. ¿todos vamos tirando la toalla o qué está realmente detrás de todo este asunto con lo barata y fácil que resulta la intercomprensión lingüística? ¿Los intereses de siempre del ‘mercado’, peor que los del ladrillo? Es cierto que el Presidente actual de la Comisión, Durao Barroso, apuesta porque la lengua de Europa sea la traducción… pero… pero… ya me entiendes