Segregados por la lengua
Sábado, Mayo 30th, 2009
No se asusten, le podemos asegurar que no va a ocurrir pero poco le faltó. Uff! Esta vez nos salvamos ¿y la próxima?
El nuevo ejecutivo gallego, siguiendo su programa electoral, ha venido reiterando en las última semanas su compromiso de derogar el decreto del anterior gobierno en materia de política lingüística para los centros educativos dependientes de la Xunta de Galicia. Un decreto que, como todo el mundo que sabe, sabe, tenía su fundamentación jurídica, social y académica en el plan de normalización lingüística aprobado con el consenso de todas las fuerzas políticas en septiembre del 2004. Claro que eso ya da igual; es agua pasada. Los argumentos de ahora son que el decreto del bipartito que llevó aquel plan a su nivel de concreción en el sistema educativo no fue consensuado por el PP. Un argumento que se refuerza con una idea proveniente de un movimiento de ciudadanía que entiende que tal concreción es una ‘imposición’ del gallego. Un movimiento que de no mantener su firme fidelidad al PP en las elecciones de la semana que viene, podría crear problemas en los resultados finales a las europeas. Por eso hay que jugar al ‘donde dije digo, digo Diego’ y solo después del dia 7 de Junio se desvelará la política lingüística del ejecutivo gallego. Una política que dependía más de los votantes del aludido movimiento ciudadano que de una línea programática seria.
Así, se ha llegado a hablar -entre otras muchas barbaridades- de itinerarios en gallego y en castellano: la segregación en función de la lengua elegida por los padres. Una segregación que fue contestada muy duramente desde su inviabilidad jurídica (la Ley de Normalización Lingüística del 83 prohíbe la segregación por razón de la lengua), y desde su falta de sentido en el contexto gallego desde criterios sociales y académicos. Si primero segregan a uno por el color de su piel, luego por su capacidad económica, luego por el sexo… tarde o temprano le segregarán por la lengua o por sabe Dios qué. En tiempos de una fuerte apuesta por la educación inclusiva e integradora, así está el patio (escolar).
Y no acaba ahí la cosa. Entre las ‘amenazas’ del caldeado ambiente estuvo también en el aire la ‘consulta popular’: preguntar a los padres, en el sobre de matrícula, la decisión sobre la lengua (castellano/gallego) en que quieren que estudien sus hijos. ¿Conoce alguien precedente igual en el mundo? Tal vez, y para evitar el problema de fondo, lo mejor sería preguntarles qué quieren que se les enseñe en la escuela a sus hijos y cómo hacerlo. Así los políticos dejarán de asumir sus responsabilidades y la ciudadanía pasará a ejercer, por vía directa, las opciones de su modelo educativo. Y los docentes se las servimos a la carta; para eso nos pagan.
Pero no se apuren que pasado el día 7 de junio, tendremos perspectivas más razonables. Unas perspectivas que empiezan a aparecer hoy en las declaraciones del Secretario Xeral de Política Lingüística de la Xunta que afirma que “a separación por linguas na escola non é un modelo válido para Galicia”, además de anunciar (¿globo sonda?) que un modelo trilingüe galego-inglés-español, con espacios para el francés y el portugués, “é unha posibilidade moi realista e útil”. Tratándose de un académico, especializado en sociolingüistica aplicada, no deberíamos dudar de sus verdaderas intenciones. ¿Podrá llevarlas a cabo? Daremos cuenta de ello desde este Observatorio.




